“
Hemos estado unos días de descanso en el cortijo. Todo nuevo, decorado con mucho gusto, en un paraje natural que te invita al descanso, a hacer rutas de senderismo, a disfrutar de la gastronomía local como el cordero segureño. Marta, la anfitriona, nos ha hecho sentir como en casa. Repetiremos seguro
”